El móvil como asunto clave del despegue tecnológico global

Entrevista a Carlos Grau, CEO del de Mobile World Capital Barcelona (MWCapital) a través de la cual nos da a conocer sus impresiones de lo que se viene en el marco de 5G, IoT y las novedades del nuevo congreso a desarrollarse en febrero del 2020

Por Miguel Castañeda Loayza

Para todos es conocido que el inicio del despegue y la aceleración disruptiva de todo lo que nos rodea ha estado vinculado, en primera instancia, a la primera página web allá por 1991. Sin embargo, solo con la irrupción del SmartPhone y la cultura móvil o teléfono celular, todo lo que teníamos en un computador fijo pasó a estar en las manos de cualquier persona y en cualquier lugar del mundo, en cualquier momento que lo necesitas. El móvil ha sido y sigue siendo el vehículo más importante del despliegue tecnológico y la aceleración que estamos viviendo.

En ese contexto entrevistamos a Carlos Grau, CEO de Mobile World Capital Barcelona (MWCapital) para que nos de sus impresiones de lo que está pasando en el mundo en este marco tecnológico y que es lo que viene en el corto plazo, en el próximo congreso a desarrollarse en febrero.

¿Cómo está configurada la organización que diriges?

Mobile World Capital Barcelona es una iniciativa que impulsa el avance digital de la sociedad y ayuda a mejorar la vida de las personas a nivel mundial. Con el apoyo del sector público y privado, nos enfocamos a cuatro áreas: la aceleración de la innovación a través del emprendimiento digital, la transformación de las industrias a través de la tecnología digital, el aumento del talento digital entre las nuevas generaciones y profesionales, y la reflexión sobre el impacto de tecnología en nuestra sociedad.

¿Cómo nace esta iniciativa?

Cuando GSMA (la patronal de las grandes operadoras de tecnología móvil) decidió, hace 6 años, que Barcelona fuese una de las sedes para desarrollar su congreso anual, pocos imaginaron el impacto que ello tendría en la economía catalana y en el liderazgo que tiene esta pujante región en la temática de la conectividad y las tecnologías móviles.

GSMA puso como condición que se creara una Fundación para que se responsabilizara de promover la tecnología móvil y que ayudara a que realmente Barcelona se convirtiese en la capital del móvil a través de actividades durante todo el año.

Es decir, que no solo fuesen tres días de evento y después desapareciera la actividad del congreso, sino que se promoviera la tecnología durante todo el año. Eso es lo que hace MWCapital, que es una entidad público – privada, con el soporte del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña y el gobierno de España a través del Ministerio de Economía y Empresa, GSMA y también patronos privados.  

Hablemos de uno de los temas que nos convoca en esta entrevista, el despliegue irreversible del 5G, ¿Cómo están trabajando este proceso desde MWC Barcelona?

El 5G incluye cuatro grandes cambios a nivel de tecnología. Un ancho de banda muy superior y mucho más amplio que el que tenemos ahora y un tiempo de respuesta mucho más rápido en la red, lo que los técnicos llaman la latencia, por debajo de unos milisegundos. Esto va a permitir que se desplieguen robots, drones y vehículos interconectados mucho más seguros que los que vemos hoy. También comportará un menor consumo energético por diseño ya que va a permitir que tengamos sensores en hogares e industrias, algunos de ellos con un nivel de autonomía de algunos años. Y por último, el 5G tiene una característica totalmente nueva. Es una red de servicios y no solo una red de transportes.  Hasta ahora, habíamos tenido unas redes que transportaban datos, nada más.  Esta va a ser una red que va a llevar, dentro del diseño de la propia red, una cierta capacidad de servicios, porque va a tener una capacidad de computación y almacenamiento de datos en la propia red. Lo que los americanos llaman edge computing. O sea, va a tener inteligencia y almacenamiento como parte de la infraestructura de la red. Para hacerte un símil, es como si tuvieras un ordenador en la antena.  El ordenador tiene una unidad de proceso y un disco local para poder almacenar. Todo esto le va a permitir a la red tener una capacidad de servicios autónoma.

Ahora mismo, ¿qué va a permitir, en la práctica, esta importante innovación? ¿Qué va a cambiar?

Viene un futuro en que vamos a ver grandes cambios en temas de movilidad. Ya no solo en los temas relacionados con vehículos conectados, sino en la fase previa a lo que va a ser el despliegue de vehículos autónomos, tanto en el entorno urbano como el entorno industrial. En este último, estamos hablando cada vez más de aplicaciones de robots logísticos que faciliten el transporte en la cadena de suministros. Todo apunta a un gran despliegue de tecnología que va a permitir que los vehículos, drones y robots reaccionen en tiempo real a señales y estímulos de la red.

¿Qué utilidades tendremos a partir de ello?

Tendremos más drones para extinguir incendios, ayudando en situaciones de emergencias donde es de alto riesgo el acceso humano, drones para ayudar en salvamento marítimo y robots colaborativos en plantas de fabricación que van a entrar incluso en el hogar, donde se espera un repunte casi generalizado de la robótica. Viene un mundo en el que va a haber un cambio de conectividad. Los técnicos siempre hablan de que, hasta ahora, los anteriores avances de comunicaciones nos han permitido a los humanos mantener conversaciones. Ahora viene una etapa en la que lo que va a haber realmente es un despliegue del Internet de las Cosas en la que se van a comunicar, de manera más regular, personas con máquinas o sensores, dispositivos, vehículos, interfaces o diferentes elementos. Y esa hiperconectividad, a su vez, con el crecimiento de temas de inteligencia artificial y el análisis de datos, va a permitir que tengamos nuevos servicios digitales mucho más enriquecedores en todos los ámbitos. El coche detectará, “hablando” con el semáforo, y el semáforo “hablando” con una señal, antes de que gires, si hay un objeto o una persona o una bicicleta u otro coche o un peatón cruzando. Y tú con la pantalla y la línea visual podrás verlo. Ello te va a dar una ayuda de seguridad a la conducción que no hemos tenido antes y va a permitir nuevos escenarios.

¿Qué escenarios, por ejemplo?

Se habla del futuro, de un paradigma en el que la red 5G permitirá niveles de conectividad y seguridad mucho más altos. Un mundo sin accidentes. Es el paradigma con el que todos soñamos sin estas lacras físicas y económicas que tienen los accidentes de tránsito en nuestro mundo. Ahora, por ejemplo, esto va a permitir cambiar procesos de negocio.

¿Y todo ello en la misma infraestructura que existe o se implementarán nuevas?

Otra de las ventajas que tenemos en España es que las redes 5G van a aprovechar las redes ya instaladas.  Evidentemente estamos hablando de nuevas antenas y mayor cobertura. Se habla de un mayor número de antenas con mayor densidad, con menos emisión de ondas y energía, con lo cual es mucho menor el intrusismo, pero aprovechando las infraestructuras de redes de fibra que tenemos actualmente.

Entonces veremos cambios en la movilidad, pero ¿dónde veremos más cambios?

Veremos cambios en despliegues de aplicación de realidad virtual y realidad aumentada. Hasta ahora las aplicaciones de realidad virtual y realidad aumentada han mantenido una difusión relativamente modesta. Solo para temas de formación y asuntos relacionados. Tenemos, por ejemplo, aplicaciones para reducir los tiempos de parada de plantas industriales gracias a que nuestros técnicos generalistas de mantenimiento se puedan conectar con técnicos especialistas en una determinada tecnología, bien de sea de software, electrónica, mecánica, o biomecánica. Se va a poder, sin necesidad de desplazar a los técnicos de los proveedores, conectar con los técnicos especialistas a través de realidad aumentada, reparar, mantener o tomar acciones de mantenimiento preventivo de manera remota.

Un caso es el de Navantia en Galicia, que precisamente hace esto. Una planta naviera que tiene una infraestructura tecnológica con equipos de diferentes generaciones, equipos de prensas mecánicas, prensas neumáticas, equipos de mucha electrónica, software, robótica, de diferentes generaciones y sofisticación. Es imposible tener en el personal a técnicos especialistas en todas las tecnologías y en todas las generaciones de los componentes de la planta. ¿Qué se hace?  Se busca técnicos de mantenimiento generalistas que saben de mecánica, electrónica, software, etc. y cuando surge una incidencia, gracias a las gafas y la conexión de realidad aumentada 5G, sin necesidad de desplazamiento del proveedor, se resuelve el tema en pocas horas. Así se evita tener la planta parada por cierto tiempo, generando ahorros de costos de decenas de millones de euros.

Y estas innovaciones, ¿se podrán ver con aplicaciones en otros sectores que no sea el industrial, como el hogar o en las universidades, por ejemplo?

Claro que sí. Todo está impactado. Se habla también de aplicaciones incluso en el hogar y en todo el mundo del entretenimiento, el turismo, los contenidos de las formaciones, las universidades, etc. Habrá experiencias digitales más inmersivas y expansivas y más enriquecedoras, pues vamos a poder contar con ese ancho de banda y generar experiencias mucho más interactivas. Por ejemplo, el despliegue de hologramas que hace poco parecía de ciencia ficción. Tú dirás, esto solo pasa en las películas, Carlos. No. No es así. Vas a ver, en el futuro cercano, un despliegue de experiencias digitales donde los hologramas van a convivir con objetos físicos en determinados escenarios. Y lo vamos a ver en el próximo congreso. Así como el año pasado la estrella fue ver una intervención quirúrgica desde la Feria en el Hospital Clínic (a través de 5G y con equipamiento de ultra definición), este año vamos a tener hologramas que nos van a permitir experiencias mucho más divertidas y de mayor impacto. Y esto se va a generalizar a las universidades en el futuro. No sé si a todos los profesores de las universidades los verás en hologramas, pero estoy seguro de que habrá alguna experiencia de impacto importante en el futuro en las universidades.

¿Y cuál es la vinculación que se dará entre la internet de las cosas, big data, 5G y la inteligencia artificial?

Ahora vamos a ver cómo estas tecnologías que están muy relacionadas, el 5G, a través del Big Data, la Inteligencia Artificial y la Internet de las Cosas (IOT), donde tienes la infraestructura de comunicaciones, los sensores y los datos para permitir nuevos servicios, se van a activar de una manera mucho más frecuente y generalizada. Por ejemplo, los fabricantes de coches están rediseñando su cadena de suministros para que el tiempo de entrega cuando vas a un concesionario a pedir un coche baje de 12 semanas a 2 semanas. Eso quiere decir que la estructura de pedidos de la red de concesionarios está conectada en tiempo real, de extremo a extremo con sus proveedores. Funciona la cadena en tiempo real, replanificas en tiempo real y reduces los tiempos tanto de fabricación como de stockaje, en las fases intermedias del proceso. En otras palabras, tendremos la infraestructura de telecomunicaciones para poder hacerlo. Tendremos la sensórica y cada vez más tendremos los servicios con los datos para ello. Esta interdependencia será frecuente.

Ahora bien, ¿Cómo se va a gestionar la mayor energía que se va a requerir para esta revolución tecnológica?

No tengo datos precisos, pero sí estamos viendo que este nuevo entorno de servicios produce cambios en algunas industrias. Por ejemplo, el movimiento hacia vehículos eléctricos. Con un menor consumo y una menor disipación de gases efecto invernadero. También estamos viendo otro fenómeno, la consolidación de servicios en la nube queson mucho más eficientes energéticamente que el tener de manera distribuida cada uno en su pequeña empresa o en su hogar. Nosotros no tenemos un centro de datos con seguridad y refrigeración para ello.

Una de las tendencias que está ocurriendo es la concentración en mega centrales de datos mucho más eficiente que tienen su propio sistema de generación de energía, a través de plantas eólicas y sistemas fotovoltaicos. Viene más consumo de datos, sí, más computación, también, pero no directamente exponencialmente con consumo energético porque se optimizará. Hay nuevas eficiencias tecnológicas que hay que explicar. Una de ellas es el cloud computing. S viene apostando más por la sostenibilidad y por los vehículos eléctricos, por ejemplo, lo que va a impactar directamente en el consumo de energía más óptimo, al utilizar otras fuentes de energía renovable.

¿El sector privado gremial a través de la patronales, FOMENT, PIMEC, la Cámara de Comercio están involucrados? ¿Cómo trabajan los ODS 2030 en este proceso?  ¿Los articulan?

Todos estamos trabajando a través de una misma hoja de ruta común que son los ODS 2030. Tanto entidades como Foment, Pimec, el Círculo de Economía y las diferentes patronales están todos alineados. Hace poco nos reunimos con Cristina Gallach, la alta comisionada para la agenda 2030, y nos ratificó que los ODS nos han dado un lenguaje común y una hoja de ruta, tanto al sector público como al sector privado… En el caso de Mobile World Capital Barcelona, estamos articulando todos los programas y proyectos en alineación con estos objetivos. Tenemos, por ejemplo, un programa que se llama Digital Future Society, donde el tema ético, humanístico y social son clave.

En el programa The Collider, que conecta centros de investigación con emprendedores, también miramos qué proyectos nacen para que tengan impacto con los ODS.   Por ejemplo, una de las startups que acabamos de constituir está relacionada en los temas de energía, ahorro energético y sostenibilidad. Veo un consenso y un sentido de urgencia de nuestra sociedad alrededor del impacto del cambio climático y qué planeta vamos a dejar a las próximas generaciones.

La idea es que logremos acuerdos con organismos internacionales y con gobiernos, al igual que se ha hecho con el cambio climático, pero con el mundo digital y las tecnologías para intentar entre todos construir un futuro mucho más inclusivo y además sostenible.

¿Y las administraciones y alianzas cómo funcionan también en la misma lógica de los ODS?

Para nosotros es uno de los elementos clave de trabajo. Tenemos a las tres administraciones comprometidas e involucradas; el Ministerio de Economía y Empresa, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, junto a la Asociación Mundial de Operadores (GSMA). Llevamos años trabajando en una alianza sólida y viendo cómo, desde la industria de las telecomunicaciones, se contribuye con los ODS. Asimismo, nuestros patrones privados, Telefónica, Vodafone y Orange y CaixaBank vigilan los temas de impacto social con interés. El tema está en la agenda.

 ¿Cómo ha avanzado el MWC Barcelona desde sus inicios?

Su objetivo es posicionar Europa y Barcelona como el punto de encuentro mundial de la tecnología móvil, y se está consiguiendo. Hemos configurado un espacio en el que aparte de un evento, están pasando cosas.

Parte de nuestro objetivo como fundación dejar un legado fruto de ser la capital mundial de las tecnologías móviles. Y cuando hablas de legado miras el impacto económico del congreso, por supuesto, pero también el impacto social que es el objetivo de ayudar a tener nuevas prácticas.

 ¿Qué es lo que se viene en el futuro?

Viene un entorno en el que las nuevas tecnologías se van a desplegar muy aceleradamente y se van a utilizar por la humanidad de una manera más rápida de lo que nosotros preveíamos. Por ejemplo, nosotros habíamos previsto que el despliegue del 5G se completaría en 2021. Nadie se imaginaba que este verano íbamos a tener productos desarrollados. Países como Corea, que llevaban pocos meses con el servicio, ya han superado los 2 millones de terminales 5G. Una de mis primeras conclusiones es que estas tecnologías tan innovadoras, sobre todo las que tienen un impacto económico y social, se van a desplegar mucho más rápido aún. Tenemos que anticipar esos cambios y aprovechar estas ventajas competitivas que encierra el hecho de ser la ciudad más dinámica de estos procesos. Esto va a requerir mayor formación y mayor flexibilidad de las organizaciones, porque la digitalización no solo lleva cambios en algunos procesos sino también cambios en el modelo de negocio que a veces traen una disrupción tal que debes cambiar la forma como haces negocios. Por ejemplo, ahora estamos trabajando con SEAT y ves cómo está cambiando hacia ser un proveedor de servicios de movilidad. Ya no solo fabrican coches sino también patinetes eléctricos. Ya no solo es proveedor de servicios a través de un concesionario sino también de servicios a través de tecnologías móviles y con diferentes elementos y vehículos. Es un cambio de empresa total:n fabricante de coches que pasa a ser a un proveedor de servicios de movilidad.

Entonces ¿el sector corporativo y los tomadores de decisión lo están viendo venir?

Sí.  Probablemente no todos a la misma velocidad.   Ahora mismo hay muchas amenazas para muchos sectores como, por ejemplo, la banca. Con la aparición de nuevos modelos, los jóvenes ya no van a las oficinas, con lo cual hay que replantear la red de sucursales. También sucede en alimentación y bebidas con los temas eco y bio. Están penetrando también incluso en el hogar. Los cambios de hábitos de la población, las aplicaciones, etc., todo está cambiando.

Vienen tiempos mucho más rápidos.  Va a requerir organizaciones mucho más modernas y mucha flexibilidad organizacional. Las empresas que anticipen ese futuro y tengan esa flexibilidad van a triunfar, y las que estén ancladas al éxito y modelo pasado, van a pasarlo muy mal. Ya hay experiencias sobre ello

¿Qué tienen que hacer las universidades, por ejemplo, frente a sus actuales planes de estudio?

Yo estoy en los diferentes consejos universitarios y siempre hablamos con los rectores de lo mismo: más transferencia y la necesidad de y más cercanía de la universidad a la sociedad. Por ejemplo, el otro día Pablo Rodríguez, director de Telefónica, nos explicaba el éxito de Silicon Valley. Es porque hay un ecosistema y una cultura de asunción del riesgo que ha permitido que esto pase. Partía de tres pilares: talento científico (gente top en tecnología); empresas tecnológicas pequeñitas y emprendedores de éxito; y grandes corporaciones. Explicaba que uno de los éxitos de Silicon Valley es la permeabilidad entre esas tres columnas. Científicos brillantes que se animan a través de proyectos de transferencia a montar su startup. Esta startup, después de un tiempo, es comprada por una corporación como Facebook, Amazon, Apple, etc. Después de esa experiencia vuelven al principio para investigar de nuevo. Es decir, el científico se convierte en emprendedor, el emprendedor revoluciona la industria y pasa a una gran corporación. Después de esa experiencia vuelve a investigar.

¿España está en eso, en la misma dinámica promotora norteamericana por ejemplo? ¿Cómo impacta el asunto político?

Tenemos todavía una cierta incertidumbre que no sabemos cómo va a terminar. Esta dificultad impide tener temas transformadores a largo plazo. La innovación tiene que estar por encima de una legislatura.

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