Reducción de pobreza en China es acontecimiento global en últimas décadas, destaca analista argentino

En los últimos 40 años, más de 700 millones de chinos han salido de la pobreza, entre 2013 y 2018 el país asiático sacó de la pobreza a 82,39 millones de residentes rurales; o sea, un promedio anual de 13,73 millones de personas, cifra superior a la población entera de Grecia.

BUENOS AIRES, (Xinhua) — El analista argentino Guillermo Santa Cruz afirmó este miércoles que la reducción de la pobreza en China es uno de los acontecimientos globales más relevantes de las últimas décadas, y destacó que Beijing priorizó “la educación, la estabilidad macroeconómica y la excelente infraestructura física, entre otros aspectos”, para lograr ese avance.

En entrevista con Xinhua, Santa Cruz remarcó que “el proceso de acumulación de riqueza de China y la formación de una clase media cada vez más fuerte es uno de los acontecimientos globales más relevantes de las últimas décadas”.

“Se me ocurre resaltar por lo menos tres razones para esa afirmación: primero y antes que nada, por haber contribuido a dignificar la vida humana al satisfacer las necesidades básicas de millones de personas, algo de una escala sin igual en la historia de la humanidad”, dijo el economista.

El experto agregó en segundo lugar que “China se convirtió con su enorme poder de compra e inversión en uno de los motores de crecimiento del mundo, contribuyendo al crecimiento de otros países; y tercero, porque el mundo se beneficiará de una China comprometida con la provisión de bienes públicos globales, del ingenio y sabiduría de su pueblo”.

En los últimos 40 años, más de 700 millones de chinos han salido de la pobreza, entre 2013 y 2018 el país asiático sacó de la pobreza a 82,39 millones de residentes rurales; o sea, un promedio anual de 13,73 millones de personas, cifra superior a la población entera de Grecia.

El analista, coordinador del Observatorio de Inversiones Chinas en Argentina de la Cámara Argentino-China de la Producción, la Industria y el Comercio, se refirió también a la ‘trampa de ingreso medio’ y su impacto en Argentina al momento de combatir la pobreza.

“Argentina se encuentra desde hace muchos años en la llamada trampa de ingresos medios. La consecuencia directa es la imposibilidad de erradicar la pobreza. Este número oscila en poco más de 30%, con reducciones temporales, pero que no lograron mantenerse en el tiempo”, explicó.

Santa Cruz precisó que “el país enfrenta, como lo hizo una y otra vez a lo largo de las últimas décadas, la difícil tarea de realizar cambios estructurales en su organización económica, que permitan contar con una macroeconomía sana y estable, sin distorsiones en la formación de precios y que permita el libre intercambio, en un marco de certidumbre legal”.

“En definitiva, que existan los incentivos correctos para que los distintos agentes puedan desplegar su potencial productivo. Esto demuestra ser una tarea difícil y condicionada por las urgencias de corto plazo”, añadió. El economista también abordó las experiencias de China que necesita introducir Argentina para mejorar el combate a la pobreza.

“Cada modelo es único e irrepetible. Habiendo dicho eso, con respecto al crecimiento económico existe el consenso entre los economistas que la única manera de generar riqueza es incrementando la productividad”, subrayó. Para el académico, “en el fondo se trata de eso, no existen soluciones mágicas. Por lo tanto, cuando se habla del milagro económico chino, en realidad no es ningún milagro sino que es el continuo proceso de incrementar la productividad de sus factores, o sea, producir más con menos”.

“En este sentido, me gustaría resaltar el pragmatismo de sus líderes para generar condiciones que posibiliten la inversión y la competencia, y por haber priorizado la educación, la estabilidad macroeconómica, y la excelente infraestructura física, entre otros aspectos. Y por supuesto, todo esto acompañado por mucho sacrificio y contracción al trabajo de su pueblo”, remarcó.

A finales de 2018, el número de personas que vivían en la pobreza en las zonas rurales chinas disminuyó a 16,6 millones de los 770 millones de la primera etapa de la reforma y apertura.

El ingreso disponible per cápita de los residentes rurales se incrementó a 14.617 yuanes (unos 2.048 dólares) hasta finales de 2018, unas 40 veces la cifra de 1949, según los datos oficiales.

China quiere erradicar la pobreza para 2020, el año fijado como tope para culminar la construcción de una sociedad moderadamente próspera en todos los aspectos.

 

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