Biodiversidad y ODS 2030. Estatus y Riesgos Socioambientales

Publicado por Miguel Castañeda en el blog de Catalyst Social Management

 

El último informe sobre el impacto en la biodiversidad, encargado por Naciones Unidas a la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios del Ecosistema (IPBES) se presentó la semana pasada en Paris. El informe demuestra con claridad, una vez más, que existe una estrecha correlación, estadísticamente probada, entre biodiversidad y cambio climático. Y aclara que hay una sobreexplotación de los recursos naturales y una contaminación inminente que van más allá de los impactos ambientales negativos. Estos están afectando la evolución de la economía positivamente y, más directamente, a los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS), los cuales, desde su formulación en septiembre de 2015, no están impactando con la velocidad e intensidad requerida. El riesgo de la sostenibilidad está, en este informe, puesto en cifras.

Según este histórico informe de la IPBES, la naturaleza está disminuyendo a nivel mundial a tasas sin precedentes en la historia de la humanidad, y la tasa de extinción de especies se está acelerando. Ahora es probable que se produzcan graves impactos en las personas de todo el mundo, advierte. Su resumen fue aprobado en la séptima sesión de la Plenaria de la IPBES, que se reunió la semana pasada (29 de abril – 4 de mayo) en París.

«La evidencia abrumadora de la Evaluación Global de IPBES, desde una amplia gama de diferentes campos de conocimiento, presenta una imagen ominosa», dijo el Presidente de IPBES, Sir Robert Watson. “La salud de los ecosistemas de los que nosotros y todas las demás especies dependemos se está deteriorando más rápidamente que nunca. «Estamos erosionando los cimientos de nuestras economías, medios de vida, seguridad alimentaria, salud y calidad de vida en todo el mundo».

«El informe también nos dice que no es demasiado tarde para hacer una diferencia, pero solo si empezamos ahora en todos los niveles, desde lo local hasta lo global», dijo. “A través del ‘ cambio transformador ’, la naturaleza todavía puede conservarse, restaurarse y usarse de manera sostenible, esto también es clave para cumplir la mayoría de los otros objetivos globales. Por cambio transformador, nos referimos a una reorganización fundamental de todo el sistema a través de factores tecnológicos, económicos y sociales, incluidos paradigmas, objetivos y valores».

América Latina

En este sentido, ¿qué es lo que se está haciendo, desde lo local, en países como #Perú y Brasil que tienen la zona amazónica más representativa de América Latina?¿Cuáles son sus políticas públicas vinculadas a la biodiversidad? ¿Cuál es el peso específico que tiene, por ejemplo, el Ministerio del Ambiente de estos países, frente a los Ministerios de Energía y Minas? ¿Qué rol cumple el sector privado en ello? Sabemos que estos países aún siguen dependiendo de la extracción de recursos no renovables, como fuente básica de obtención de divisas, pero, ¿cómo están gestionando positivamente este impacto?

Tomemos el caso de las operaciones de REPSOL (España) y el consorcio CAMISEA, operado por Pluspetrol Perú Corporation (Argentina). Ambas empresas, vienen desarrollando una importante extracción de gas y petróleo en la selva peruana, desde más de 15 años. Operan en una zona de alta biodiversidad, donde también se están alejando y perdiendo especies nativas. ¿Cuál ha sido su impacto positivo en la biodiversidad del Río Bajo Urubamba, zona donde operan? ¿Además del cuestionado y poco creíble reporte anual que desarrollan, qué gestiones productivas se hacen a favor de ello? ¿De qué manera, están impactando positivamente en las comunidades yines, nahuas, nantis, matshiguengas que viven en los alrededores?

Los recursos de canon y regalía que son entregadas a través del pago de Impuesto a la Renta, ¿cuánto ha mejorado la calidad de vida y la extrema pobreza en que viven estas comunidades como Segakiato, por ejemplo?  ¿No existe acaso, aquí una responsabilidad ética y social vinculada a la omisión de estas empresas, al no involucrarse en el desarrollo de estas comunidades ni en la protección de su #biodiversidad?

Hace algunas semanas estuvimos visitando la zona y al parecer, el canon y regalía no ha servido para proteger la biodiversidad local ni mejorar la calidad de vida de estas familias. Las consecuencias, en cuanto a reputación de estas empresas estará puesta en valor en poco tiempo, con los resultados de diversas investigaciones que venimos desarrollando sobre el particular.

Ese es el nuevo enfoque que se viene discutiendo en Naciones Unidas y la Comunidad Económica Europea, por ejemplo. Este es el “cambio transformador” que se reclama. El rol de las empresas extractivas, fundamentalmente, por su cualidad de no renovables va a tener que cambiar estructuralmente, si queremos seguir promoviendo crecimiento económico y sostenibilidad corporativa extractiva. Más aún, en países como Perú, Chile, Colombia, Ecuador, Bolivia y Venezuela que subsisten de la explotación de recursos no renovables como minerales e hidrocarburos.

España

En cuanto a España, ¿qué política públicas directas y estructurales se están desarrollando, para seguir promoviendo su crecimiento económico, sin impactar negativamente en su biodiversidad? ¿Son las medidas de segregación y manejo de residuos sólidos realmente impactantes? ¿Están aportando la generación de energías renovables, como alternativa a los combustibles fósiles, un cambio estructural sostenible? ¿Cómo se mide el impacto de las políticas de los ayuntamientos en cuanto a transporte público y nueva movilidad? ¿Cómo se están involucrando las grandes empresas, además de su rol subsidiario y asistencial de sus Fundaciones, en este proceso? ¿Los presupuestos gubernamentales y planes de inversión de impacto tienen sintonía con los ODS 2030? ¿Cuánta eficacia y viabilidad tienen los planes de los nuevos representantes políticos para el parlamento europeo?

Los nuevos gobernantes, las Universidades, los Centros de Investigación y las organizaciones técnicas especializadas en estas temáticas, deberán cumplir un rol más estratégico y estructural en estos aspectos. Su promoción y desarrollo es imprescindible para seguir repensando la sostenibilidad desde la perspectiva de crecimiento económico en la base de la pirámide. Las políticas públicas venideras nos dirán si se hicieron los giros de timón necesarios. Si queremos que España se asemeje a otros países desarrollados del orbe; y mejore en cuanto a gestión y resultados por la biodiversidad y #sostenibilidad, no se puede seguir haciendo lo mismo hasta hoy.

Por ejemplo, en cuanto a las grandes empresas del país ibérico, hay aún un serio desafío por la sostenibilidad.   En un artículo publicado en www.sustainability.es , se afirma que “las empresas Endesa, Repsol-Petronor, Naturgy y EDP son las cuatro primeras de una lista de diez compañías de sectores de la energía, del petróleo y del cemento que más emisiones de efecto invernadero han generado en España en 2018, según un informe del Observatorio para la Sostenibilidad”.

Los intereses encontrados

¿Qué tan fuerte pueden ser los intereses corporativos frente al bien común y la sostenibilidad del planeta? ¿Son nuestros Estados, lo suficientemente sólidos e independientes como para encarar, sin intromisiones ni presiones, nuevas políticas hacia la sostenibilidad? ¿Es la sociedad civil organizada de nuestros tiempos, en los actuales contextos globales, lo sensiblemente estratégica como para organizar esquemas de presión responsables hacia los #ODS2030?

Por otro lado, el informe menciona que «los Estados miembros de la Plenaria de IPBES ahora han reconocido que, por su propia naturaleza, el cambio transformador puede esperar la oposición de quienes tienen intereses en el status quo, pero también que esa oposición puede superarse por un bien público más amplio», dijo Watson.

Finalmente, si bien es cierto, aún existe mucha discusión sobre estos aspectos, el Informe de Evaluación Global de la #IPBES sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas es el más completo jamás completado. Es el primer Informe intergubernamental de este tipo y se basa en la histórica Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de 2005, que presenta formas innovadoras de evaluar la evidencia. Recopilado por 145 autores expertos de 50 países en los últimos tres años, con aportes de otros 310 autores contribuyentes, el Informe evalúa los cambios en las últimas cinco décadas, proporcionando un panorama completo de la relación entre las vías de desarrollo económico y su impacto en la naturaleza.

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